Aspectos financieros del divorcio: pensión alimenticia, división de bienes y más

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Aspectos financieros del divorcio: pensión alimenticia, división de bienes y más

La ruptura matrimonial y el consiguiente proceso de divorcio conlleva consecuencias económicas y patrimoniales para ambas partes involucradas. 

Desde Luna Marín analizaremos en detalle qué implica el reparto de bienes en un divorcio y cómo se establece la pensión alimenticia. 

DIVORCIO Y DIVISION DE BIENES: CRITERIO Y REGIMEN ACTUAL 

En el transcurso del proceso de disolución matrimonial, se lleva a cabo una evaluación minuciosa de la existencia y propiedad de los bienes adquiridos durante el matrimonio, así como la posible inclusión de aquellos bienes que existieran con anterioridad a la unión y que hayan sido recibidos por herencia o donación. 

Además, se examinan los diversos criterios empleados por los tribunales para determinar la distribución justa de los activos. 

Estos criterios abarcan las necesidades financieras de ambos cónyuges, la contribución de cada uno al sustento familiar y la duración del matrimonio.

En España, el régimen económico matrimonial remite al conjunto de normas que determinan la distribución de los bienes adquiridos durante el matrimonio en caso de divorcio. 

En este contexto, existen tres regímenes económicos principales: sociedad de gananciales, separación de bienes y participación en ganancias.

En la sociedad de gananciales, los bienes se consideran comunes y se dividen de manera equitativa entre ambos cónyuges en caso de divorcio. 

En el régimen de separación de bienes, cada cónyuge mantiene la propiedad de los bienes adquiridos durante el matrimonio de manera independiente. 

Por otro lado, en el régimen de participación en ganancias, al finalizar el matrimonio, se realiza una liquidación en la que los bienes acumulados se distribuyen de acuerdo con la contribución de cada cónyuge.

DIVORCIO Y PENSION ALIMENTICIA: OBLIGACION FINANCIERA

La pensión alimenticia, también conocida como pensión de alimentos, es una contribución económica que ciertos familiares deben pagar en beneficio de sus parientes que se encuentran en estado de necesidad. 

Este término se emplea generalmente para referirse a la pensión que los hijos de padres divorciados o separados deben recibir.

Esta pensión alimenticia constituye un pago regular que el progenitor que no tiene la custodia del hijo debe hacer para colaborar en los gastos relacionados con la crianza del niño. 

Es una de las principales obligaciones financieras después del divorcio, especialmente cuando hay hijos menores, personas discapacitadas o dependientes económicamente involucradas.

Dado que se trata de un derecho de los hijos menores, está especialmente protegido por las leyes y regulaciones de nuestro sistema legal. 

Este enfoque legal de protección distingue la pensión alimenticia de la pensión compensatoria, un concepto que no debe de confundirse con la pensión de alimentos. 

La pensión compensatoria se establece a favor del cónyuge que queda en situación de desventaja económica luego del divorcio, mientras que la pensión alimenticia se establece en beneficio de los hijos, asegurando así su adecuado bienestar y desarrollo.

PENSION ALIMENTICIA Y LA MAYORIA DE EDAD

La pensión alimenticia es una obligación financiera que debe cumplirse tanto para los hijos menores de edad como para los mayores de edad que no estén emancipados y que carezcan de ingresos propios debido a circunstancias ajenas a su voluntad. 

Es crucial tener en cuenta que cuando un hijo alcanza la mayoría de edad, su derecho a recibir esta pensión no se extingue de forma automática, siempre y cuando no disponga de ingresos propios por razones que no le sean imputables, como continuar sus estudios, por ejemplo.

La cuantía de esta pensión se puede establecer en el convenio regulador de separación o divorcio o mediante una sentencia judicial. 

Esta pensión se considera como una cantidad anual que se divide a lo largo del año, entendiendo que puede haber períodos en los que se necesite una cantidad mayor (por ejemplo, al inicio del curso escolar) y otros meses en los que se necesite una cantidad menor.

Para evitar problemas y conflictos futuros, lo recomendable es contar con asesoría legal para garantizar que los derechos y responsabilidades de ambas partes estén claramente definidos y protegidos luego de un divorcio. 

En Abogados Luna Marín estamos para resolver todas tus inquietudes. No dudes en contactarnos.